Sembrador de abecedarios

Me es más común de lo que quisiera, escuchar decir que Artigas era un contrabandista mujeriego y que Varela era un burgesito clasista, o cosas similares. Al escuchar estas cosas me da un poco de lástima por el ser que se pierde de sentir lo que yo siento hacia estas personas y un poco de rabia por lo desconsiderados y desagradecidos en que se convierten al decirlo… Lo lamento por ellos puesto que la gratitud es la principal llave de la felicidad…Hoy la enseñanza pública sufre una decadencia lamentable, y aunque no quiero entrar en ese asunto en este post, definitivamente, esa decadencia está asociada a la pérdida de consciencia sobre lo que significaba todo aquello, pérdida de consciencia que es inevitable asociar a este tipo de comentarios, y que tantas veces he escuchado de docentes mismos. ¿A que me refiero con “todo aquello”? Ya explico…

Se poco de historia, y muchas veces quienes lo dicen, posiblemente tengan más ilustración al respecto que yo mismo, pero como acabo de decir, es ilustración, no saber. Una persona podrá tener muchos datos en su mente, pero no saber nada. Es como un disco duro en una computadora, todo lo almacena tonta y sistemáticamente. El saber definitivamente es otra cosa.De Varela, aunque solo he leído cosas sueltas, puedo decir con propiedad muchísimas cosas. Lo puedo hacer porque lo viví en carne propia, o mejor diría, en corazón propio. Quienes se refieren a él despectivamente es o porque no recuerdan sus primeros años de escuela, o porque no fueron a una escuela que compartiera los valores de la escuela pública, o porque sencillamente, están influenciados por corrientes ideológicas o religiosas que siempre quieren desmerecer a quienes han procurado colaborar con la libertad humana.Pero yo… recuerdo… recuerdo muy bien seis de los años más felices de mi vida…

Recuerdo sentarme en el mismo banco de aquel compañerito (en la escuela, la palabra compañero, aún no tenía la connotación ideológica que hoy tiene, pero la tergiversación de conceptos es algo que abordaremos en otra oportunidad) que no tenía dinero para comprarse botas de goma y paraguas. Recuerdo sentarme en el aula de aquel otro hijo de alguien que en aquel entonces me parecía algo así como un presidente. Recuerdo los treinta minutos de recreo correteando con todos estos niños, jugando a la bolita, a la escondida, a la mancha, al elástico, a la chapita, la tapadita, al pato ganso, al fútbol de botones y al de chapitas, en fin, tantas cosas que hoy los niños ya no conocen…

Pero también recuerdo que habían niños que no salían con nosotros los primeros diez minutos de recreo? ellos estaban anotados en “la copa de leche”, y recibían diariamente una enorme taza de leche con “Vascolet” y un suculento pedazo de pan con dulce de membrillo y a veces queso, ahora se que seguramente sería su comida principal del día. Pero en aquel momento no me preocupaba, recuerdo que espontáneamente me acercaba al comedor muchas veces, y esperaba el ofrecimiento de aquellas sencillas, humildes y muy alegres cocineras, de alguna taza de leche que pueda haber sobrado o algún pedazo de pan con dulce. Cuando los niños anotados en la “copa de leche” se habían servido, si había algún remanente, habíamos unos cuantos que con toda naturalidad y alegría aceptábamos el sobrante y nos sentábamos en el comedor a compartirlo con los más lentos en comer y que aún no se habían incorporado al recreo…

Recuerdo muchas más cosas… recuerdo el cuadro de Artigas y de Varela prolijamente colgados arriba del pizarrón de tiza de cada salón de mi escuela. Recuerdo amistades y simpatías, algunas las conservo hasta hoy y otras están vivas solo en mi corazón.

También recuerdo una canción, tan perfectamente en mi mente, que puedo escucharla cerrando los ojos sin pronunciar un solo sonido con mi boca. Tal es la fuerza que tiene esa canción en mi corazón, que en las noches, antes de dormir, cuando pienso en mi niñez, si evoco esa canción, puedo asegurar que la puedo escuchar perfectamente en mi interior… hay una parte que no puedo ni escribir sin emocionarme…A mi no me parece que todo aquello tan excepcional que viví en esos hermosos años, pueda haber sido producto de la casuística organizativa sin rumbo, o de la orientación caprichosa de un burguesito mañoso. A mi me parece que estamos hablando de una de las mentes más preclaras que han nacido en nuestro País, y más que a datos y palabras, me remito a los hechos que he transmitido y otros tantos que quedan para otra oportunidad, hechos que son siempre mucho, muchísimo más elocuentes que las argumentaciones intelectualoides. Con aquella impecable túnica blanca, y aquel moño amildonado cuidadosamente por mi madre, que puedo ver ondear al viento como la bandera y en la cámara lenta de mi recuerdo, con la frente bien en alto y mirando a aquellos dos cuadros, recuerdo cantar con la dulce voz de niño, y con aquel pequeño pero rebelde corazón latiendo fuerte en mi pecho:

“Sembrador de abecedarios
líder del verbo Oriental!!
el fundador de tu escuela
se llama Varela quiere-quiereló.
El fundador de tu escuela
se llama Varela quiere-quiereló”

Curiosamente mi escuela… se llamaba “José Pedro Varela”

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (6 votes, average: 4.33 out of 5)
Loading ... Loading ...

11 comments

  1. Sebastian May 6

    Felicitaciones por haberte puesto las pilas y levantar este blog; las dos cosas que mas le faltan a este pais es gente que diga las cosas como son y gente que actue para que las cosas sean como deberian ser. Lo primero es condicion necesaria para encontrar lo segundo, de ahi el valor de que la gente que se da cuenta como son las cosas se lo haga saber al resto.
    Sobre este post en particular, si bien estoy en un 90% de acuerdo, quiero discrepar en un punto. Pienso que una democracia robusta no es la que no permite que alguien la utilice para destruirla. Pienso que una democracia robusta es la que admite cualquier atentado, y aun asi se sostiene por si misma. Cuando una democracia se tambalea por lo que digan un grupo de extremistas, es porque padece problemas de fondo que van mucho mas alla de ese grupo.
    Reprimir la libertad de expresion de un grupo radical, sea neonazi, comunista o apocaliptico, es entrar en un terreno peligroso y que la humanidad ya ha recorrido tantas veces en la historia, con resultados a la vista. Lo unico que puede sostener a la democracia ante mentiras, extremismos y mezquindades es la educacion de aquellos que la ejercen. Ahi es donde a mi entender, se juega la pelea mas grande de esta sociedad, que lamentablemente venimos perdiendo hace rato.

  2. Alexander Müller May 13

    Para ver otras características de la escuela Vareliana, leer esta carta de Carmen Tornaría, en aquel entonces la Directora del CODICEN. La escribió a propósito del debate sobre laicidad que estaba dándose.

    http://www.uruguaytotal.com/especiales/esp_laicidad_bitacora.htm

  3. Luis Briosso May 13

    No tuve la dicha de ir a la escuela publica pero si al liceo publico, y en menor medida se experimenta eso que decis.
    Coincido con que ultimamente no se considera a Varela (o Artigas) en su verdadera dimension porque?
    Leyendo cosas de Varela, es impresionante lo que decia, no solo sobre educacion…

  4. Luis Briosso May 13

    Leyendo “La Educacion del Pueblo” encontre esto muy bueno…

    “… la cuestion de la educacion es la mas importante de todas aquellas que pueden preocupar el espiritu, ya que de ella depende el presente y el porvenir de la humanidad, que se agitara en esta o aquella via, segun cuales sean los fines que se proponga la educacion que ha de formar las nuevas generaciones”.

    “La educacion no siginifica solo el saber leer y escribir, ni aun la adquisicion de un grado, por considerable que sea, de mera cultura intelectual. Es en su mas lato sentido, un procedimiento que se extiende desde el principio hasta el fin de la existencia”.

  5. Jandro May 13

    Qué interesante!, encontrar a alguien que quiera rescatar a Varela del olvido. Yo también recuerdo haber compartido clases con gente que esperaba la leche con el chifle en la barriga, pero también recuerdo haber aprendido que con la túnica blanca y la moña azul éramos todos igualitos, las únicas diferencias estaban dictadas de nuestro intelecto y nuestra forma de obrar… y todo esto gracias a la escuela valeriana. Más tarde supe también que este preclaro hombre pudo desarrollar sus ideas y aplicarlas gracias al dúo dictadura-masonería, ya que fue siendo Ministro de Educación de Terra que revolucionó nuestra escuela, yo entiendo que para bien, pero muchos demócratas y católicos no soportaban la laicidad impuesta desde el poder, y eso no se lo perdonaron nunca… más tarde, durante nuestra última dictadura, fue destruído completamente o sumido en la miseria más absoluta el resto del cuerpo docente valeriano y las escuelas religiosas proliferaron… con su horita de religión diaria y oraciones (cosa que para nosotros, viejos, resulta aberrante e inconcebible!, la religión es algo que se enseña con el ejemplo EN CASA) rematando para siempre los restos del sistema valeriano.

  6. Alexander Müller May 13

    Hey!!! El sistema Vareliano no está muerto… vive en quienes vivimos al menos parte de el… El escritor de este artículo tiene 25 años, de modo que no son tan pocos, solo hay que agitarlos un poco y que se animen a contar lo bueno de “aquello”, además de que existen hoy, y me consta, algunas maestras varelianas corajudas por ahí… :)

  7. Luis Briosso May 13

    arriba con el blog!!!

    muy bueno, antes de ayer lei la carta que se recomienda mas arriba (de Carmen Tornaria) altamente recomendable…

    saludos

  8. Luis Briosso May 13

    releyendo el articulo sugerido mas arriba y evocando mi etapa escolar me surgen las siguientes reflexiones…

    …en mi escuela, mi “ejemplo” era un companierito que le robaba todos los dias a la madre un billete de mil… hacia estragos en la cantina, le alcanzaba y le sobraba para una coca, una medialuna y hasta la golosina de moda… (no fui a una escuela publica, la mia era religiosa)

    a ser honesto me enseniaron en casa, no solo porque me lo dijeran y ademas en algun caso puntual me orientaran sino porque lo veia en mis mayores…

    …en mi escuela, nunca logre jugar ni 30 segundos en un partido de la seleccion de futbol, si ya se que no jugaba muy bien, lo reconozco pero tampoco para ni entrar con tal de que mientras se hacia el cambio se consumiera tiempo… lo unico que querian era ganar, ganar y ganar…(no fui a una escuela publica, la mia era religiosa…)

    y el timepo paso y hace 1 mes me entero que el tecnico del cuadro se fugo del pais denunciado por decenas de abusos sexuales…

    en realidad pienso que estoy siendo un poco injusto con mi escuela… aprendi muchisimas mas cosas:

    -a temerle a Dios
    -que las personas esencialmente valen por lo que tienen
    -que el ultimo dia de clases todos lloran, te rayan el uniforme, te dicen que no se vana a separar nunca de vos, que sos el numero uno, tec, etc, etc… y al mes apenas si te saludan…

  9. Alexander Müller May 13

    Adjunto esta carta de mucho valor a la que se hacia referencia en el primer comentario antes que la saquen de circulacion como todo lo asociado a la laicidad y la libertad….

    Escuela laica y democracia
    Por Carmen Tornaría (*)

    La escuela pública y laica no es neutral. No es neutral en su convocatoria, ésta es plural. Al abrirle sus puertas a todos y a todas eligió no seleccionar al alumnado. Los convoca a todos sin distinción de sexo, credo o etnia. Los convoca a todos no por una actitud de neutralidad o de no me importa sino porque en esa convocatoria se conjugan valores.

    El valor de la equidad, el de la igualdad de oportunidades, el valor del respeto por los diferentes y el valor de esencialidad para la vida democrática de que estos valores no queden solamente en el plano declarativo sino en el práctico. Aprender, crecer en contacto directo con las diferencias sin temores ni pánicos de ninguna especie, no para homogeneizarlas sino para respetarlas.

    La escuela laica no es neutral tampoco en las herramientas didácticas. Elige la razón como herramienta fundamental de conocimiento en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La escuela laica es racional. Hay quienes se alarman porque la escuela laica tenga como motor la razón.

    Los valores de equidad e igualdad de oportunidades están también detrás de esta opción por la razón. La capacidad de razonar y el ejercicio de la inteligencia como capacidad de resolver problemas recurriendo a ella, está distribuida democráticamente entre los seres humanos.

    Es tan esencial que es condición exclusiva de los seres humanos.Si en la educación uruguaya de los niños y niñas no utilizáramos la razón como herramienta explicativa de las cosas, los niños, y los educadores y la sociedad tendríamos graves problemas.

    Poco a poco vamos aprendiendo a descubrir, a manejar y a aplicar los fundamentos y las leyes del mundo en el que vivimos. Es bastante frecuente, nos enseñaba un docente francés de didáctica de las ciencias, que en el preescolar, al experimentar con el agua, los pequeños observan la “desaparición” del agua en una caldera al hervir, como un acto de encantamiento; lo mismo frente a un cubo de hielo. A cada uno se los convocó, nos relataba, a que les lavaran los cabellos a sus muñecos. Luego, a que secaran con secador el cabello de sus muñecos. Ante la pregunta de donde está el agua que antes mojaba esos cabellos, lo más común fue que la buscaran dentro de la cabeza de los muñecos.

    No es sino a través de explicaciones racionales que los docentes vamos enseñando cosas como, por ejemplo, qué pasó con el agua de la caldera, de la cubetera o de los cabellos.
    La racionalidad no impide la comprensión ni la participación en el mundo de las creencias. Solo los fundamentalistas pueden temerle a la razón como instrumento de la educación. En el mundo conviven millones de seres que desde la razón no temen al mundo de las creencias y participan activamente en él.

    La razón no excluye la fe religiosa. La escuela laica tampoco. No es neutral, elige no educar en la fe, no es confesional. La educación confesional elige educar en la fe pero, por lo menos en nuestro país, no puede excluir la razón como herramienta pedagógica.

    La educación laica no es neutral, elige no educar en la fe y en el dogma. La fe y los dogmas no están ausentes de la escuela laica, se estudian; simplemente, no existe como objetivo educar en la fe ni reclutar acólitos, sino formar ciudadanos.

    La educación confesional tiene como objetivo formar ciudadanos creyentes.

    En el Uruguay unas escuelas y otras tienen cabida.
    Alguien puede decir que un niño o niña que desea ser educado en la fe tiene que pagar. Si quiere educarse en la fe en un colegio confesional, tiene que pagar, pero puede educarse en la fe gratuitamente en los centros religiosos vinculados a los diferentes cultos que en Uruguay existen garantizados por la libertad religiosa.

    Valores de vida se aprenden en la escuela laica y en la escuela confesional. Muchos de los valores de vida coinciden en uno y otro espacio. Algunos son exclusivos de uno u otro espacio y en algunos casos pueden llegar a contradecirse.
    Tomemos el caso del divorcio. En la escuela laica el divorcio es una posibilidad legal; en la escuela confesional es una posibilidad legal pero también es un pecado. Es bien sabido que esa posibilidad legal el estado laico uruguayo la ofrece para todos sus ciudadanos, para los creyentes y para los no creyentes. Y es bien sabido que hay creyentes que se divorcian y hay no creyentes que no lo hacen. La posibilidad legal no obliga, pero el dogma sí. Es por ello, que en un Estado confesional, católico por ejemplo, el divorcio no existe como posibilidad legal para nadie.

    En ambos espacios se estudia la ley de divorcio. En un espacio esta ley ofrece una posibilidad legal que no tiene valoración condenatoria y en otro sí.

    Tomemos otro ejemplo, el del aborto. En este caso hay coincidencia actualmente en Uruguay en cuanto a valoración condenatoria. Para la ley uruguaya es un delito que llama aborto y para los creyentes no sólo es un delito sino un pecado grave. La ley habla del delito de aborto, la Iglesia de asesinato.

    Sabemos que violan la ley creyentes y no creyentes. Los creyentes además de violar la ley, pecan. Sabemos, también, que en ninguno de los dos espacios educativos se promueve como valor de vida el abortar o el divorciarse. La diferencia tiene que ver con el abordaje pedagógico de este tema.
    Los dioses, las iglesias, los cultos no están ausentes en el espacio laico educativo, se estudian y se discuten.

    En los espacios educativos confesionales también están presentes, pero se privilegia la adhesión a alguno de ellos, y no a los demás. Educar en la fe religiosa es una opción fundamental de un colegio confesional; no lo es en el espacio educativo laico.

    Sabemos que los creyentes no son producto exclusivo de colegios confesionales y sabemos que los no creyentes tampoco son producto exclusivo de la educación laica.

    La aceptación del dogma es esencial en el espacio educativo confesional; la aceptación de los dogmas, cualquier dogma, es ajena al espacio laico.

    Los niños y las niñas para la ley uruguaya no pertenecen a sus padres, tampoco al Estado. En una sociedad democrática, los seres humanos son considerados únicos y libres, se pertenecen a sí mismos. La ley uruguaya entrega a los padres la patria potestad temporariamente hasta que ese ser humano pueda hacerse cargo por sí mismo del manejo de sus derechos y obligaciones ciudadanas. Pero el ejercicio de la patria potestad es regulado también por la ley en un estado democrático y los padres pueden perderlo si justamente, por creer que les pertenecen, abusan de diversas formas en su relacionamiento con sus hijos.

    La escuela laica con su pluralismo esencial protege a los niños de la “prepotencia amorosa” de sus padres. No me estoy refiriendo a ninguna asignatura, me estoy refiriendo al espacio mismo de encuentro entre diferentes.

    Los valores de la autonomía personal y de la libertad y responsabilidad individual se van cultivando en la escuela laica como elementos básicos de la vida democrática.

    En mi hogar paterno no se admitían objetos colorados. Fue en la escuela laica en donde empecé a sospechar que la condición de blanco no era la única posible y sobre todo comprobé que los hijos de los colorados no eran mala gente.

    Lo comprendí antes de estudiar los partidos políticos y el sistema electoral. Lo comprendí en la vivencia cotidiana con hijos de padres de otros partidos. Antes de estudiar religiones también comprendí que no todos mis compañeros tomaban la comunión ni festejaban el nuevo año en la misma fecha. Eran distintos pero eran amigos; aprendí que no eran enemigos y nunca me sentí amenazada por ellos ni sentí que mis creencias se debilitaban por la presencia de las de ellos.
    Todavía me acuerdo de la insistencia de un compañero cuando estudiando religiones la maestra nos explicaba que Jesús era hebreo y él le preguntaba si estaba segura de lo que estaba diciendo.

    Marianita seguramente sufrió en los 70′ cuando los vecinos le caceroleaban en la puerta de la casa en donde vivía, pero en la escuela del barrio nunca tuvo miedo ni se sintió tratada de distinta manera por ser nieta de un coronel.

    Si los padres nos juntáramos para formar escuelas según nuestras ideas o creencias particulares o profesiones tendríamos escuelas de blancos, de colorados, de frenteamplistas, de nuevoespacistas, de católicos, de protestantes, de umbandistas, de militares, de médicos: estaríamos “tribalizando” la sociedad uruguaya e intentando clonar a nuestros hijos.

    La laicidad del Estado uruguayo y la escuela laica constituyen, a mi criterio, no una amenaza sino una garantía, el escenario ideal para el desarrollo democrático. Contribuyen a que los dogmas no generen fundamentalismos y a que los fundamentalistas de cualquier especie no puedan, aunque lo intenten, usar a los niños amparados detrás de la bandera de la libertad de elección.

    (*) Profesora y directora del Codicen

  10. karen Apr 16

    bueno la verdad qe no pude leer mucho pero lo de Varela jejej me hiso llorar…. bueno la verdad que me encanto y apenas pueda y tenga tiempo leo toda la pagina .. muy buenos pensamientos y la verdad que muestra los valores que uno tiene y de esas personas no he conocido muchas. Me hace acorar muchas cosas que comentastes acerca de la escuela en el cual yo escribi un libro respecto a eso entre otras tantas cosas. saludos

  11. Alex Apr 20

    Este post es el más antiguo, y aunque si lo reescribiese lo haria “mucho mejor”, no me animo a tocarlo porque es el que más quiero y el más leído, y también me emociona leerlo de tanto en tanto…

    Hace años ya que he leído bastante sobre y de Varela, cosa que no hizo más que reforzar lo que ya sabia en el 2005 por haberlo vivido, como dice la canción “lindo haberlo vivido pa´ poderlo contar”. Cuando sea viejo no me van a creer cuando hable de la educación publica a la que yo fui. Parezco un viejo hablando y tengo solo 28, estamos cayendo muy rapido… muy rapido…

Deje una respuesta